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sábado, 30 de enero de 2016

Vladimir de Semir: “Esto no ha hecho nada más que comenzar. Auguro un futuro muy brillante para la comunicación y el periodismo científicos”


Un momento de la presentación del libro / Alejandro Fernández

Acabo de leer Decir la ciencia. Divulgación y periodismo científico de Galileo a Twitter, escrito por Vladimir de Semir y publicado por la Universitat de Barcelona. Una lectura que tenía pendiente y que recomiendo a todos: científicos, periodistas, comunicadores científicos, profesores y, en general, a todos los interesados por la comunicación de la ciencia. Con motivo de la publicación del libro, en Prensa UNE le hicimos una entrevista al autor que ahora reproduzco en este blog.

*****

Este libro es un incisivo ensayo sobre el papel del periodismo en la difusión del saber y el progreso de las ciencias. Con la experiencia y la autoridad que le confieren sus casi cuarenta años de ejercicio profesional, Vladimir de Semir ofrece una lúcida reflexión sobre el periodismo científico y el influjo que ejerce en la sociedad.


P. ¿Qué información científica reclama hoy la sociedad?

R. Una información que no sea meramente anecdótica. La ciencia y tecnología son vectores determinantes de nuestras vidas en todos los sentidos y la información periodística ha de ser útil y contextualizada en todos los aspectos, desde el económico al social, sin olvidar el cultural.


P. ¿Ha evolucionado de algún modo el interés de la sociedad por la información científica en los últimos años?


R. Las encuestas de percepción social de las ciencias nos demuestran que el interés crece, aunque de forma moderada. Sigue prevaliendo un sentimiento popular de que la ciencia es difícil y complicada. La última encuesta de la FECYT (Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología) nos enseña además que hay un notable desequilibrio de interés entre mujer y hombre a favor del sexo masculino.


P. ¿Ha influido de alguna manera el desarrollo del periodismo digital en el interés de la sociedad por la información científica?


R. La eclosión del periodismo digital también ha favorecido la presencia de la información científica de una forma muy importante. Mientras se cerraban secciones de ciencia en las ediciones impresas de los diarios han surgido y se han desarrollado ampliamente excelentes apartados de ciencia, técnica, medicina y medioambiente en los medios digitales.


P. ¿Qué interés mantienen los medios de comunicación españoles por la información científica? ¿Percibe usted una evolución?


R. Ahora gracias a la tecnología digital se pueden cuantificar los lectores y todos los datos nos indican que los temas científicos generan un importante tráfico de lectores. Por otro lado, al poder ser el soporte informativo multimedia, ello redunda en beneficio de una mejor y mayor información.


P. ¿Cuáles son las debilidades de la información científica en el momento presente?

R. El mayor problema es que en España arrastramos una deficiente formación básica en temas científicos que luego se traslada a una percepción social de que la información científica es difícil de entender y seguir.


P. ¿Qué la amenaza?

R. Esa percepción también se transmite a los responsables de la edición de nuestros medios que creen que la ciencia puede ser prescindible en la información diaria y habitual. Un gran error, porque es precisamente este ámbito – entre otros, naturalmente – el que puede ayudar a incrementar el número de lectores y lectoras.


P. ¿Cuáles son sus fortalezas?

R. El intrínseco interés, novedad y generación de expectativas que ofrecen los temas científicos, médicos y ambientales ya que afectan a nuestras vidas cotidianas en todos los sentidos, desde los lúdicos a los laborales.


P. ¿Y sus oportunidades?

R. Hemos de pensar que estamos en plena evolución y transformación de nuestra sociedad. Estamos pasando de la economía y de la cultura postindustrial a una sociedad basada en el conocimiento. La mayor parte de oportunidades en este nuevo mundo van a venir de la mano del valor añadido que ofrecen la ciencia y la tecnología.


P. ¿Quién debe comunicar la ciencia, los científicos o los periodistas? ¿A quién prefiere el público?

R. Hoy no podemos ni debemos distinguir entre unos y otros. Está claro que ha de informar quién esté capacitado para ello y tenga recursos comunicativos. Con capacidad de selección, análisis y de crítica. En el Máster en Comunicación Científica que yo dirijo desde hace 20 años en la Universidad Pompeu Fabra, dos terceras parte de los participantes son científicos o científicas y una tercera parte periodistas o representantes de ciencias sociales. En cuanto al público – aunque sería más consecuente hablar de públicos, porque hay muchos y diversos – el eurobarómetro lo ha dejado bien claro: los europeos prefieren que sean los científicos los que informen y comuniquen. Tienen mayor confianza en ellos.


P. Usted habla en su libro de que la labor de intermediación del periodista está en cuestión. ¿Qué valor añadido aporta el periodista a la información y en concreto a la científica?

R. El periodista debe aportar capacidad de análisis y de crítica. La información no puede ser trasladada a la sociedad sin contextualización y sin debate, sobre todo cuando son cada vez mayores los retos éticos, sociales, culturales y económicos que nos plantea la ciencia.


P. ¿Qué cualidades debe reunir un periodista científico en el momento actual?

R. En buena parte ya los he explicado en las anteriores respuestas… A ello hay que sumar una constante de todos los tiempos: saber aunar el rigor con la amenidad.


P. ¿Quiénes son los acróbatas?

R. Honoré Balzac, padre de la novela realista a caballo de los siglos XVIII y XIX, definió a los periodistas como acróbatas, funambulistas de la información, en una clara crítica - ¡ya entonces! – a un determinado periodismo que vive del tráfico de influencias, perversión interesada del mensaje o que simplemente se permite opinar de todo lo divino y humano sin ser un experto… ¡Quizás esto les suene si escuchan determinadas tertulias que abundan hoy en día!


P. ¿Hay que buscar nuevas maneras de decir la ciencia?

R. El constante y espectacular avance científico sin duda es complicado de transmitir a la sociedad, pero hoy disponemos de herramientas muy poderosas para poder hacerlo con ese indispensable rigor y amenidad con el que el propio Galileo nos marcó el camino. Las tecnologías de la información y de la comunicación nos han abierto unas posibilidades y oportunidades insospechadas hace muy poco tiempo. Y esto no ha hecho nada más que comenzar. Auguro un futuro muy brillante para la comunicación y el periodismo científicos.


Pie de foto: El libro se presentó anoche (3 de junio de 2015) en el espacio UNE de la Librería Científica del CSIC. Intervinieron (de izqda. a dcha.): Pablo Jáuregui, redactor jefe de Ciencia de El Mundo; el autor, Vladimir de Semir; Patricia Fernández de Lis, redactora jefa de Ciencia y Tecnología de El País / Materia; y Roberto Herrscher, director de la colección Periodismo Activo.

domingo, 16 de diciembre de 2012

El gabinete de prensa ante el nuevo ecosistema informativo digital


Publico un artículo en el número 4 de la revista adComunica, revista científica de estrategias, tendencias e innovación en comunicación. Espero que sea de interés y, sobre todo, de utilidad. Dejo aquí el inicio del texto e invito a leerlo íntegro en el sitio web de dicha revista.

"Los gabinetes de prensa se han visto obligados a evolucionar en los últimos años como consecuencia de las sucesivas transformaciones de los medios de comunicación tradicionales -prensa, radio, televisión- y, más recientemente, Internet. Unos cambios que, sin embargo y a mi modo de ver, no han alterado – hasta ahora - los esquemas de trabajo sobre los que se ha venido asentado la tarea informativa de las oficinas de comunicación. Es cierto que han ido cambiando las herramientas, formatos, soportes y rutinas pero todas estas transformaciones se han desarrollado dentro del paradigma que ha regido esta actividad profesional en el último cuarto de siglo: los gabinetes de prensa elaboraban información (texto, imagen, sonido) y la difundían a los medios de comunicación (prensa, radio, televisión, Internet) para, a través de estos, hacerla llegar a la sociedad.

Pero esto ya no es así. Mejor dicho, esto ya no es solo así. La aparición de la web 2.0 y de las redes sociales ha anulado este estrecho marco de trabajo y han provocado el surgimiento de un nuevo ecosistema informativo en el que encontramos nuevos elementos, procesos y formas de relación". Seguir leyendo el texto íntegro en adComunica

sábado, 29 de septiembre de 2012

Jefe de Prensa o Jefe de Propaganda: ¡Decide!

Portada del libro de mi amigo J.L. Sanchis
Cuando se habla de la crisis del periodismo actual que vive España, y no me refiero a la económica, se subraya la responsabilidad de las empresas y de los propios periodistas en el desprestigio de la información y de la profesión, pero no he escuchado a nadie referirse a la contribución de los jefes de prensa o directores de comunicación a esta situación. Y la tienen.

Dice la RAE, en sus dos primeras acepciones de la palabra, que propaganda es la “acción o efecto de dar a conocer algo con el fin de atraer adeptos o compradores”, junto con “los textos, trabajos y medios empleados para ese fin”. En la Facultad la estudiábamos como definición de la publicidad política. Y Wikipedia recuerda el lado más sombrío del concepto:

Al contrario que el suministro de información imparcial, la propaganda, presenta información sobre todo para influir en una audiencia. La propaganda presenta a menudo hechos de forma selectiva, por lo tanto, puede llegar a mentir para fomentar un particular, o utiliza los mensajes para producir una respuesta más emocional que racional a la información presentada. El objetivo deseado es promover como resultado un cambio de la percepción del tema, incluyendo la percepción de la importancia, en el público.

Los periodistas españoles que cubren las noticias políticas vienen quejándose desde hace tiempo de que no se les facilita el acceso a la información. Ruedas de prensa sin preguntas, canutazos (breve declaración para cámaras y micrófonos que apenas excede un titular) y la dificultad de acceso a las fuentes son algunos de los procedimientos, denunciados en su día por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España en el Manifiesto contra las ruedas de prensa sin preguntas y otras anomalías informativas, que se han consolidado y generalizado en el quehacer informativo.

No nos equivoquemos. Los políticos tienen su culpa. Pero, tras las ruedas de prensa o las declaraciones sin preguntas, los canutazos (que aseguran el titular pretendido pero que impiden pedir una aclaración o profundización), y el bloqueo del acceso a las fuentes hay, en la mayoría de las ocasiones, jefes de prensa o directores de comunicación, es decir periodistas (muchos llegados de los medios de referencia de este país), que son los que asesoran y deciden que eso sea así y no de otra manera.

Trabajé en la época de la Transición Política Española y fui testigo entonces de que instituciones, organizaciones políticas y empresas buscaban a periodistas conocedores de los procedimientos informativos, capaces de implementarlos y favorecer así la comunicación y el flujo de información entre la prensa y el poder. Hoy parece que se contrata a los jefes de prensa para justo lo contrario.

Todos debemos asumir nuestra parte de responsabilidad. Y en estos convulsos tiempos (fascinantes desde el punto de vista de la información), los que buscan director de comunicación o se ofrecen como jefe de prensa deberían saber muy bien qué compromiso están dispuestos a asumir con el artículo 20 de la Constitución.





miércoles, 14 de diciembre de 2011

Decálogo del (buen) jefe de prensa

La labor de un jefe de prensa se sustenta sobre la relación de confianza que la persona que ocupa ese puesto mantiene con los periodistas de los medios de comunicación. Desde esta perspectiva, el marco debe estar dibujado por los siguientes principios:

1º) Conocer personalmente a los periodistas con los que se trabaja

2º) Ponerse siempre en el lugar del periodista del medio

3º) Tratar a todos los medios por igual: no discriminar a ninguno

4º) Ser un facilitador de información y no un muro de contención

5º) Dar los datos objetivos, no inflar la información

6º) No dar nunca información falsa

7º) No dar exclusivas

8º) Contestar todas las llamadas y mensajes: ponerse siempre al teléfono

9º) Facilitar la información que se solicita lo antes posible

10º) No dar nunca por perdidos ni una relación ni un tema


viernes, 29 de abril de 2011

Gabinetes de Prensa para el futuro

Caravana de Prensa de Aznar 1989
Hace unas semanas el diario El País creó un blog bajo el título Periodismo con futuro. Una bitácora nacida para seguir el debate sobre el futuro del periodismo. En cuanto tuve noticia del blog rápidamente me lo puse como enlace en el mío. El tema me interesa como periodista y como ciudadana pero también como profesional de la comunicación, al otro lado de la trinchera informativa.

La supervivencia de los periódicos en papel, la adaptación de la información a los nuevos soportes digitales, el pago por los contenidos o la gratuidad en el acceso, la evolución y fusión de los géneros, la hibridación de los lenguajes escritos y audiovisuales y la aparición de nuevos informadores o contadores de historias, entre otras muchas cuestiones, son motivo de análisis en todas las reflexiones públicas de los profesionales de la información.

La pregunta es: ¿Deberíamos estar debatiendo también sobre cómo serán o cómo deberían ser los gabinetes de prensa del futuro? Mi respuesta es sí.

Aquí dejo algunas de mis dudas:

· ¿Qué áreas deben integrarse en un gabinete de prensa o de comunicación?

· ¿Deben estar el márquetin, la comunicación interna y las redes sociales en el mismo departamento que las relaciones informativas o relaciones con los medios?

· ¿Deben los gabinetes de prensa limitar el número de informaciones que envían diariamente a la prensa?

· ¿Qué van a necesitar los periodistas de los gabinetes de prensa en los próximos años?

· ¿Cuál es el papel del gabinete de prensa en el periodismo del futuro?

· ¿Cuál el del jefe de prensa?

Es apasionante. También en este lado.

jueves, 10 de febrero de 2011

Directores de comunicación de universidades valoran la información que dan los medios sobre educación e investigación

También analizan el impacto de las redes sociales en la difusión de la información y el conocimiento que  generan los campus. Isaac García, director de Comunicación de la Universidad Complutense de Madrid; Isabel Redondo, jefa de Prensa del CIEMAT (Centro de Investigaciones Energéticas Medioambientales y Tecnológica); Pilar Cuena, jefa de Comunicación de la Universidad Autónoma de Madrid; y Javier Laquidain, director de Comunicación de la Universidad Pontificia Comillas.


sábado, 15 de enero de 2011

¿Quién debe dirigir un gabinete de prensa?

Foto histórica. Reunión del Comité de Dirección del PDP-DC (1988)
Un periodista. Cualquier otra decisión es un error. Da igual que sea una empresa, partido político, institución u ONG.

Aún hoy sigue siendo motivo de debate, no sólo en las facultades de Periodismo sino también en los medios de comunicación y, por supuesto, entre los profesionales, si las personas que trabajan en un medio han de ser licenciados en Periodismo o vale cualquier otra formación universitaria. La realidad confirma que en los medios están trabajando periodistas licenciados o formados en disciplinas diferentes (periodistas, economistas, médicos, abogados, etc). Por tanto esta discusión está agotada y superada por los hechos.

Distinto es el caso de los gabinetes de prensa. Un jefe de prensa, director de comunicación, responsable de relaciones informativas o como quiera llamarse debe tener necesariamente formación periodística.

Veamos, el porqué.

Cuando una organización quiere comunicarse con los medios de comunicación necesita alguien que traduzca su información a un lenguaje periodístico. La información hay que saber jerarquizarla, escribirla, adaptarla a un género u otro (noticia, reportaje, artículo, confidencial…), convertirla en imagen, palabra, sonido y, para realizar esa traducción lo más correcta posible, es imprescindible la formación periodística. Y no me refiero sólo a que el jefe de prensa sepa hacer todo eso sino a que sepa ver las posibilidades de tal o cual asunto para transmitirlo de uno u otro modo a los medios de comunicación.

Hay informaciones que dan para una noticia, otras para un reportaje, algunas para un artículo de opinión. Hay temas que van a interesar a determinadas secciones o prensa especializada, otros van a requerir una rueda de prensa.

Un periodista siempre va a saber cómo debe difundirse una información. Porque cada una es un caso (casi) único.