viernes, 30 de diciembre de 2011

Rajoy y su ejemplo de lo que no se debe hacer en comunicación institucional


Pocas horas después de jurar su cargo como presidente, Mariano Rajoy compareció el 21 de diciembre, a las 19:30h, en Moncloa para informar de la composición de su gobierno. La expectación era máxima. No sólo en los medios de comunicación sino en la sociedad. Nada se había filtrado hasta ese momento sobre nombres y carteras y lo único que aseguraban los medios de comunicación es que, efectivamente, Rajoy estaba manejando los tiempos y los modos, a su manera, de forma exquisita.

Sus primeros pasos tras las elecciones del 20 de noviembre (reuniones, debate de investidura…) estaban siendo bien valorados por interlocutores y prensa. Se subrayaba la imagen de seriedad que el nuevo presidente del Gobierno parecía querer ofrecer a los españoles, a Europa y al mundo entero. Así lo escribía, por ejemplo, el periodista Mariano Calleja en ABC: “Mariano Rajoy ha llegado al Palacio de la Moncloa con un estilo de hacer política que, como se ha comprobado desde el momento en que ganó las elecciones del 20 de noviembre, está en las antípodas del «talante» que exhibía José Luis Rodríguez Zapatero, y que tiene como objetivo recuperar la confianza y credibilidad perdidas en el Gobierno en los últimos años, dentro y fuera de España. Se trata de un estilo basado en un respeto escrupuloso a las formas y a los tiempos democráticos, al papel de las instituciones, a la fijación de prioridades sin gestos florales a la galería, y también, como dijo en el debate de investidura de la semana pasada, en llamar «al pan, pan y al vino, vino», es decir, sin disfrazar la realidad por dura que sea”.

Pues bien, en ese ambiente mediático e institucional de halagos y parabienes, Mariano Rajoy cometió su primer error con la prensa. Fue el día 21 de diciembre, a las 19:30h, al convocar a los medios de comunicación a una rueda de prensa para informar de la composición de su gobierno y no permitir preguntas. Este es el vídeo de la comparecencia:



Tras leer la lista, el presidente del gobierno se dispuso a abandonar la sala pero un periodista llamó su atención para hacerle una pregunta. “Será una pregunta técnica”, comentó Rajoy, volviendo a su posición en el atril. Dejó que el informador formulara la pregunta (no se escuchó claramente en la retransmisión en directo que estaban dando prácticamente todas las cadenas de televisión), le agradeció la misma y abandonó la sala sin contestarle. Así lo contaba Eduardo Fernández en el diario El Mundo: “En su comparecencia del miércoles, Rajoy, tras desear "muy buenas noches" a los asistentes, leyó la composición del nuevo Ejecutivo e hizo amago a continuación de abandonar la sala, un gesto ante el que los periodistas mostraron su desacuerdo. Entonces, el nuevo presidente aceptó recibir una pregunta "técnica". Cuando escuchó la cuestión, sobre los ministros designados, dio las gracias y abandonó la sala sin aportar ningún tipo de información complementaria”.

“La primera en la frente”, le oí quejarse a Ángel Expósito en ABC Radio, en el programa de Isabel San Sebastián, a las pocas horas. “La rueda de prensa no es sólo para los periodistas sino para la sociedad entera”, añadió Expósito en su video blog, quien se quejó de que Rajoy no hubiera permitido a los informadores preguntar sobre los criterios para crear ese y no otro ejecutivo. Escuchen la opinión de Ángel  Expósito:


 

Unos días antes del debate de investidura, la prensa internacional remitió una carta a Mariano Rajoy pidiéndole una relación más fluida con la prensa: "Entendemos que la calidad de una Democracia depende también de la independencia de los profesionales de la información, incluyendo los de los medios internacionales", explicaban en su misiva el Club Internacional de Prensa y el Círculo de Corresponsales Extranjeros.

El derecho a recibir información está recogido en el artículo 20 de la Constitución española. Es uno de los derechos fundamentales de los ciudadanos. Los españoles debemos confiar en que esta metedura de pata del presidente del gobierno, a las pocas horas de ser elegido, le haya servido para darse cuenta de la comunicación institucional que no debe seguir. Ese comportamiento está muy lejos de la exquisitez en las formas que quiere imponer a su modo de gobernar. Respeto institucional, sí. Y a la prensa, también.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Decálogo del (buen) jefe de prensa

La labor de un jefe de prensa se sustenta sobre la relación de confianza que la persona que ocupa ese puesto mantiene con los periodistas de los medios de comunicación. Desde esta perspectiva, el marco debe estar dibujado por los siguientes principios:

1º) Conocer personalmente a los periodistas con los que se trabaja

2º) Ponerse siempre en el lugar del periodista del medio

3º) Tratar a todos los medios por igual: no discriminar a ninguno

4º) Ser un facilitador de información y no un muro de contención

5º) Dar los datos objetivos, no inflar la información

6º) No dar nunca información falsa

7º) No dar exclusivas

8º) Contestar todas las llamadas y mensajes: ponerse siempre al teléfono

9º) Facilitar la información que se solicita lo antes posible

10º) No dar nunca por perdidos ni una relación ni un tema


jueves, 13 de octubre de 2011

Elogio de la maltratada "Nota de Prensa"

Leo una noticia en la que se anuncia la salida de un nuevo periódico. Uno de sus responsables comenta que se proponen hacer buen periodismo, el mejor. Nada de limitarse a publicar notas de prensa, que llegan a cientos a la redacción.

No es la primera vez que me encuentro con las declaraciones de un periodista que, al definir el buen periodismo (imagino que se refiere al de investigación, al de elaboración de temas propios y al de calle), en lugar de explicar y dar más detalles de los procedimientos de trabajo que van a seguir en la redacción para lograrlo, se limita a compararlo con el que se sobreentiende que es malo, es decir, ése que se limita a publicar y hacer refritos de notas de prensa.

Más allá de lo acertado o no de la argumentación (personalmente me parece algo pobre), creo que denostar la nota de prensa no es la solución para acabar con el mal periodismo. Son harinas de diferentes costales.

La nota de prensa tiene un papel que cumplir en el proceso de comunicación. Y pocas veces se pretende su publicación tal cual en un periódico o su lectura en un informativo de radio. Ni siquiera cuando el contenido es un comunicado, pues siempre se parte de la base de que el redactor va a tomar los datos o declaraciones que más le interesen. Pocas veces serán todos. Y se sabe que no a todos los medios les van a interesar las mismas cosas que en ella se cuenten.

El destinatario de una nota de prensa es el periodista; no el lector, oyente o telespectador. Eso lo sabe bien cualquier profesional que trabaje en un gabinete de prensa. Y el que la escribe, el periodista que trabaja en un gabinete de comunicación, precisamente por la diversidad de medios y periodistas que la van a recibir, busca, no ver publicada su obra al día siguiente en las páginas de los diarios sino captar el interés informativo de las redacciones.

Una nota de prensa es el marco a través del cual una fuente hace llegar a los medios de comunicación una información: previsión de agenda, convocatoria de una rueda de prensa, comunicado, declaraciones o noticia propiamente dicha, entre otras. El objetivo final, en cada caso, será distinto. Pero hay un denominador común: la nota de prensa siempre se propone inspirar una información amplia, sugerir una entrevista, en ocasiones un reportaje y, a veces, provocar hasta un artículo de opinión. Ese es el verdadero fin de una nota de prensa: conquistar el interés del redactor y el medio; no hacerles el trabajo.

martes, 6 de septiembre de 2011

Los periodistas se mueven

Empieza el curso y los cambios en las redacciones de los diarios, radios y televisiones comienzan a conocerse. Son días en los que debemos estar atentos a las noticias que los periódicos van publicando y que nos pueden servir de guía para actualizar nuestra base de datos de medios y periodistas. 
Las informaciones que más se difunden suelen ser los fichajes o traspasos de las grandes firmas, comentaristas, tertulianos y presentadores de informativos y programas. Pero suele ser habitual que el comienzo del curso provoque otros cambios también en partes de la redacción.
Mi consejo, por tanto, es dedicar un par de días a repasar y actualizar los listados de los periodistas que cubren las informaciones que difundimos. El resto del año nos alegraremos de haberlo hecho.
Aquí os dejo algunas noticias publicadas que recogen cambios en las parrillas de radio y televisión y otros medios:

Seguiré enlazando en este post las noticias que vaya recopilando estos días…

domingo, 26 de junio de 2011

Comunicar por arte de magia

En Antena 3 Toledo
En casa, tengo fama de ser una histérica de la limpieza porque necesito tenerlo todo extremadamente limpio y ordenado para estar tranquila. Lo consigo a base de tiempo, esfuerzo y dinero. Como la voz se ha corrido, en ocasiones me encuentro con personas que me comentan cómo van a organizar las tareas domésticas, dando por hecho que con una persona que vaya dos días a la semana, pongamos tres horas cada día, sobrará para obtener resultados similares… Siempre pienso: ¡Esta persona no ha limpiado en su vida!

Cuándo me preguntan por el número de personas que debe componer un gabinete de prensa siempre contesto que depende del tamaño de la organización y de las actividades que quieran desarrollar. “¡Con un periodista bastará!”, oigo muy a menudo. “¡Hoy en día la tecnología lo hace todo!”, subrayan. Siempre pienso: “Esta persona no tiene ni idea de comunicación”.

Las tecnologías han traído rapidez e inmediatez pero también nuevas tareas que desarrollar y nuevas áreas que cubrir e integrar. Eso significa que cualquier pequeño gabinete de prensa hoy hace lo que hacía (dossier de prensa, notas de prensa, ruedas de prensa, relaciones con los medios, bases de datos, imagen, relaciones públicas, protocolo, comunicación interna, publicidad) más lo nuevo (web, fotos, videos y redes sociales).

Ya saben lo que pienso de los que creen que todo esto se hace por arte de magia.

viernes, 29 de abril de 2011

Gabinetes de Prensa para el futuro

Caravana de Prensa de Aznar 1989
Hace unas semanas el diario El País creó un blog bajo el título Periodismo con futuro. Una bitácora nacida para seguir el debate sobre el futuro del periodismo. En cuanto tuve noticia del blog rápidamente me lo puse como enlace en el mío. El tema me interesa como periodista y como ciudadana pero también como profesional de la comunicación, al otro lado de la trinchera informativa.

La supervivencia de los periódicos en papel, la adaptación de la información a los nuevos soportes digitales, el pago por los contenidos o la gratuidad en el acceso, la evolución y fusión de los géneros, la hibridación de los lenguajes escritos y audiovisuales y la aparición de nuevos informadores o contadores de historias, entre otras muchas cuestiones, son motivo de análisis en todas las reflexiones públicas de los profesionales de la información.

La pregunta es: ¿Deberíamos estar debatiendo también sobre cómo serán o cómo deberían ser los gabinetes de prensa del futuro? Mi respuesta es sí.

Aquí dejo algunas de mis dudas:

· ¿Qué áreas deben integrarse en un gabinete de prensa o de comunicación?

· ¿Deben estar el márquetin, la comunicación interna y las redes sociales en el mismo departamento que las relaciones informativas o relaciones con los medios?

· ¿Deben los gabinetes de prensa limitar el número de informaciones que envían diariamente a la prensa?

· ¿Qué van a necesitar los periodistas de los gabinetes de prensa en los próximos años?

· ¿Cuál es el papel del gabinete de prensa en el periodismo del futuro?

· ¿Cuál el del jefe de prensa?

Es apasionante. También en este lado.

domingo, 3 de abril de 2011

¡Sigan a ese periodista!

Hace unas semanas escribía sobre una de las primeras tareas que debe realizar el gabinete de prensa: la creación de una base de datos de medios de comunicación. Todo lo que dije lo mantengo pero algunos cambios que se están produciendo en la profesión nos obligan a tener en cuenta nuevos aspectos de las circunstancias de los periodistas.

Hasta hace muy poco, los profesionales de la información normalmente trabajaban para un medio y, como mucho, colaboraban en algún otro del mismo grupo. Esto ya no es así. Ahora vemos y escuchamos a periodistas que participan en programas de radio y televisión de distintas emisoras y cadenas, que son competencia entre sí, o leemos a corresponsales que escriben crónicas para varios medios digitales. A lo que hay que añadir, los propios medios de comunicación que los profesionales se crean, al margen o además de los que mantienen en sus cabeceras (cuentas en Facebook, Twiter y blogs).

A partir de ahora, por tanto, a la hora de elaborar la base de datos, deberemos partir de un doble índice: por un lado el de medios y por otro el de periodistas; y cruzarlos. Cada vez es más normal encontrarnos con un profesional de la información que escribe un artículo en tal medio o hace una entrevista semanal en este otro, participa en aquel programa de debate y mantiene un blog en equis plataforma, además de sus cuentas personales de Facebook y Twiter.

Bien, tomemos nota y sígamosle.