miércoles, 27 de febrero de 2013

Modelos de Nota de Prensa

Obsérvese todo lo que incluye esta Nota de Prensa
El pasado domingo, el diario El País publicaba el artículo “El ‘boom’ del periodismo de marca” en el que el profesor de tecnologías de la información en IE Business School, Enrique Dans, se refería a la nota de prensa y decía, según entrecomillado del periódico, lo siguiente: “la nota de prensa es una herramienta de comunicación que ya no es útil para las empresas”.

No estoy de acuerdo. Como ya escribí y defendí en Elogio de la maltratada nota de prensa, a mi modo de ver, ésta es un marco no un género informativo. Y cómo tal, sigue siendo el procedimiento más riguroso para hacer llegar a los periodistas la información que una empresa u organización desea difundir en los medios de comunicación. Es cierto que no es ya el único (los propios medios de comunicación pueden enterrarse de una noticia de dicha empresa u organización a través de Facebook, Twitter o página web), pero sigue siendo el más fiable, completo y respetuoso con los principios periodísticos de la información.

Es más, creo que la nota de prensa goza de un vigor sin precedentes. Lejos de arrinconarla, el desarrollo tecnológico precisamente ha ampliado su campo y si hasta hace unos años este documento podía contener una convocatoria de rueda de prensa, una noticia, un comunicado, una agenda informativa o una declaración, en la actualidad puede incluir también una entrevista o un vídeo. Demostrando así, insisto, que es un marco no un género informativo.

He aquí algunos modelos:


CONVOCATORIAS DE RUEDA DE PRENSA

AGENDA INFORMATIVA

NOTICIAS

COMUNICADOS

DECLARACIÓN

ENTREVISTA

VÍDEO

domingo, 16 de diciembre de 2012

El gabinete de prensa ante el nuevo ecosistema informativo digital


Publico un artículo en el número 4 de la revista adComunica, revista científica de estrategias, tendencias e innovación en comunicación. Espero que sea de interés y, sobre todo, de utilidad. Dejo aquí el inicio del texto e invito a leerlo íntegro en el sitio web de dicha revista.

"Los gabinetes de prensa se han visto obligados a evolucionar en los últimos años como consecuencia de las sucesivas transformaciones de los medios de comunicación tradicionales -prensa, radio, televisión- y, más recientemente, Internet. Unos cambios que, sin embargo y a mi modo de ver, no han alterado – hasta ahora - los esquemas de trabajo sobre los que se ha venido asentado la tarea informativa de las oficinas de comunicación. Es cierto que han ido cambiando las herramientas, formatos, soportes y rutinas pero todas estas transformaciones se han desarrollado dentro del paradigma que ha regido esta actividad profesional en el último cuarto de siglo: los gabinetes de prensa elaboraban información (texto, imagen, sonido) y la difundían a los medios de comunicación (prensa, radio, televisión, Internet) para, a través de estos, hacerla llegar a la sociedad.

Pero esto ya no es así. Mejor dicho, esto ya no es solo así. La aparición de la web 2.0 y de las redes sociales ha anulado este estrecho marco de trabajo y han provocado el surgimiento de un nuevo ecosistema informativo en el que encontramos nuevos elementos, procesos y formas de relación". Seguir leyendo el texto íntegro en adComunica

miércoles, 31 de octubre de 2012

La nueva comunicación del Rey como Jefe del Estado

Rosa de Bustos con el Rey (2005)
Desde el desgraciado accidente de Don Juan Carlos el pasado mes de abril cuando se encontraba participando en un safari de elefantes en Botsuana, mucho han cambiado las cosas en la comunicación de la Casa del Rey.  Aquel lamentable incidente, que obligó al monarca a pedir perdón, reveló la necesidad de un cambio de estrategia comunicativa en La Corona, muy dañada en los últimos tiempos.

La reacción fue inmediata y los cambios comenzaron a percibirse durante el verano, cuando día sí y día también el telediario nos sorprendía con Don Juan Carlos en plena actividad.

Más allá de la creación de la nueva página web o de la emisión de un nuevo programa semanal en TVE, la nueva estrategia de comunicación de La Corona, desplegada ya plenamente en el nuevo curso político, se evidencia en el notable incremento de actividad pública del Rey, la Reina y los Príncipes de Asturias, en la  ampliación del tipo de actos y viajes que protagonizan y en los contenidos de los discursos que pronuncian. Prueba de ello es el espacio informativo que acaparan diariamente en los medios.

Hace unos días, un diario digital transmitía en directo la entrega de los Premios Príncipe de Asturias. Acabada la ceremonia, mientras los Príncipes esperaban a Doña Sofía en el vestíbulo del Teatro Campoamor, se pudo ver y oír cómo algunas personas se acercaban a Don Felipe y le decían: “Magnífico discurso”, “Un discurso para la historia, señor”.

En el mes de septiembre, Don Juan Carlos sorprendió a los políticos y a los medios de comunicación haciendo pública una carta de marcado contenido político ante la situación económica y las reivindicaciones de los nacionalistas. Y tampoco han pasado desapercibidas sus declaraciones durante el reciente viaje a La India: “España saldrá adelante con un cuchillo en la boca”.

Una nueva estrategia de comunicación que, a mi modo de ver, busca reforzar y acentuar la imagen del Rey en su papel de Jefe del Estado, sobre todo lo demás.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Jefe de Prensa o Jefe de Propaganda: ¡Decide!

Portada del libro de mi amigo J.L. Sanchis
Cuando se habla de la crisis del periodismo actual que vive España, y no me refiero a la económica, se subraya la responsabilidad de las empresas y de los propios periodistas en el desprestigio de la información y de la profesión, pero no he escuchado a nadie referirse a la contribución de los jefes de prensa o directores de comunicación a esta situación. Y la tienen.

Dice la RAE, en sus dos primeras acepciones de la palabra, que propaganda es la “acción o efecto de dar a conocer algo con el fin de atraer adeptos o compradores”, junto con “los textos, trabajos y medios empleados para ese fin”. En la Facultad la estudiábamos como definición de la publicidad política. Y Wikipedia recuerda el lado más sombrío del concepto:

Al contrario que el suministro de información imparcial, la propaganda, presenta información sobre todo para influir en una audiencia. La propaganda presenta a menudo hechos de forma selectiva, por lo tanto, puede llegar a mentir para fomentar un particular, o utiliza los mensajes para producir una respuesta más emocional que racional a la información presentada. El objetivo deseado es promover como resultado un cambio de la percepción del tema, incluyendo la percepción de la importancia, en el público.

Los periodistas españoles que cubren las noticias políticas vienen quejándose desde hace tiempo de que no se les facilita el acceso a la información. Ruedas de prensa sin preguntas, canutazos (breve declaración para cámaras y micrófonos que apenas excede un titular) y la dificultad de acceso a las fuentes son algunos de los procedimientos, denunciados en su día por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España en el Manifiesto contra las ruedas de prensa sin preguntas y otras anomalías informativas, que se han consolidado y generalizado en el quehacer informativo.

No nos equivoquemos. Los políticos tienen su culpa. Pero, tras las ruedas de prensa o las declaraciones sin preguntas, los canutazos (que aseguran el titular pretendido pero que impiden pedir una aclaración o profundización), y el bloqueo del acceso a las fuentes hay, en la mayoría de las ocasiones, jefes de prensa o directores de comunicación, es decir periodistas (muchos llegados de los medios de referencia de este país), que son los que asesoran y deciden que eso sea así y no de otra manera.

Trabajé en la época de la Transición Política Española y fui testigo entonces de que instituciones, organizaciones políticas y empresas buscaban a periodistas conocedores de los procedimientos informativos, capaces de implementarlos y favorecer así la comunicación y el flujo de información entre la prensa y el poder. Hoy parece que se contrata a los jefes de prensa para justo lo contrario.

Todos debemos asumir nuestra parte de responsabilidad. Y en estos convulsos tiempos (fascinantes desde el punto de vista de la información), los que buscan director de comunicación o se ofrecen como jefe de prensa deberían saber muy bien qué compromiso están dispuestos a asumir con el artículo 20 de la Constitución.





domingo, 11 de marzo de 2012

Tipología de encuentros con los medios: de la rueda de prensa al periodismo confidencial

Foto de archivo de una rueda de prensa de la DC

No todo se puede ni se debe decir en un comunicado o en una nota de prensa. Hay informaciones que deben difundirse teniendo a los periodistas delante. ¿Por qué? Porque se da la posibilidad al redactor de profundizar más en lo que se va a contar. Estos encuentros cara a cara pueden ser con un solo periodista o con todos los que cubren un tema. Depende de lo que vayamos a contar. El jefe de prensa debe saber cuál es el formato que mejor se adapta en cada momento. He aquí algunos:

Ruedas de prensa. Cuando queremos informar de algo nuevo o comentar un hecho que es noticia. Un consejo: antes de convocarla, podemos llamar a uno de los redactores que cubre nuestras noticias habitualmente y pedirle que nos diga si en la agenda de ese día está previsto algún otro acto. De este modo, evitamos que coincida con otra actividad informativa.

Desayunos de prensa. En el marco de un desayuno, se convoca a los redactores para hablar de una manera más profunda sobre una cuestión que puede ser actualidad o no. El objetivo de estas reuniones no es dar una noticia (aunque puede surgir) sino explicar los antecedentes de un hecho o situación. Pueden ser también en un almuerzo. Pero la ventaja de los desayunos es que permiten dedicar algo más de tiempo antes de que se complique el día en las redacciones. No son off the record. Y siempre son a iniciativa nuestra.

Encuentros off the record. Sobre todo en el ámbito de la información política, existen grupos de periodistas que se reúnen semanal o quincenalmente en el marco de un almuerzo e invitan a un personaje de interés para hablar confidencialmente. Eso quiere decir que no se publicará ni difundirá nada de lo que se hable. Pero los periodistas consiguen información muy valiosa que les permite enmarcar sus investigaciones, sus fuentes, etc. En este caso son los periodistas los que eligen a sus personajes pero también se les puede ofrecer “nuestro jefe” si creemos que les puede interesar en un momento determinado “porque es noticia” o “porque tiene algo que contar”.

Encuentros con asociaciones de periodistas.
Se han puesto de moda en los últimos años. Son asociaciones de periodistas especializados que invitan a alguna personalidad que les interesa por distintas razones. Igualmente son las asociaciones las que invitan pero también en este caso aceptan sugerencias. Pueden ser off the record o no. Depende de lo que se pacte.

Encuentros de los medios. Algunos medios de comunicación organizan sus propios encuentros informativos. Invitan a su casa a una personalidad con el fin de hablar públicamente y ante varios periodistas del grupo de un tema y someterse a sus preguntas. Al día siguiente, o ese mismo día si se trata de una agencia, se publicará una amplia información al respecto.

Encuentros individuales. Los aconsejo. Son imprescindibles para entablar y mantener una relación de confianza entre nuestra empresa y el periodista y su medio. No son entrevistas, son reuniones para conocerse, descubrir los intereses informativos de ambas partes, plantear nuevos, corregir errores, deshacer malentendidos, etc. El marco de un almuerzo es el más recomendable.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Rajoy y su ejemplo de lo que no se debe hacer en comunicación institucional


Pocas horas después de jurar su cargo como presidente, Mariano Rajoy compareció el 21 de diciembre, a las 19:30h, en Moncloa para informar de la composición de su gobierno. La expectación era máxima. No sólo en los medios de comunicación sino en la sociedad. Nada se había filtrado hasta ese momento sobre nombres y carteras y lo único que aseguraban los medios de comunicación es que, efectivamente, Rajoy estaba manejando los tiempos y los modos, a su manera, de forma exquisita.

Sus primeros pasos tras las elecciones del 20 de noviembre (reuniones, debate de investidura…) estaban siendo bien valorados por interlocutores y prensa. Se subrayaba la imagen de seriedad que el nuevo presidente del Gobierno parecía querer ofrecer a los españoles, a Europa y al mundo entero. Así lo escribía, por ejemplo, el periodista Mariano Calleja en ABC: “Mariano Rajoy ha llegado al Palacio de la Moncloa con un estilo de hacer política que, como se ha comprobado desde el momento en que ganó las elecciones del 20 de noviembre, está en las antípodas del «talante» que exhibía José Luis Rodríguez Zapatero, y que tiene como objetivo recuperar la confianza y credibilidad perdidas en el Gobierno en los últimos años, dentro y fuera de España. Se trata de un estilo basado en un respeto escrupuloso a las formas y a los tiempos democráticos, al papel de las instituciones, a la fijación de prioridades sin gestos florales a la galería, y también, como dijo en el debate de investidura de la semana pasada, en llamar «al pan, pan y al vino, vino», es decir, sin disfrazar la realidad por dura que sea”.

Pues bien, en ese ambiente mediático e institucional de halagos y parabienes, Mariano Rajoy cometió su primer error con la prensa. Fue el día 21 de diciembre, a las 19:30h, al convocar a los medios de comunicación a una rueda de prensa para informar de la composición de su gobierno y no permitir preguntas. Este es el vídeo de la comparecencia:



Tras leer la lista, el presidente del gobierno se dispuso a abandonar la sala pero un periodista llamó su atención para hacerle una pregunta. “Será una pregunta técnica”, comentó Rajoy, volviendo a su posición en el atril. Dejó que el informador formulara la pregunta (no se escuchó claramente en la retransmisión en directo que estaban dando prácticamente todas las cadenas de televisión), le agradeció la misma y abandonó la sala sin contestarle. Así lo contaba Eduardo Fernández en el diario El Mundo: “En su comparecencia del miércoles, Rajoy, tras desear "muy buenas noches" a los asistentes, leyó la composición del nuevo Ejecutivo e hizo amago a continuación de abandonar la sala, un gesto ante el que los periodistas mostraron su desacuerdo. Entonces, el nuevo presidente aceptó recibir una pregunta "técnica". Cuando escuchó la cuestión, sobre los ministros designados, dio las gracias y abandonó la sala sin aportar ningún tipo de información complementaria”.

“La primera en la frente”, le oí quejarse a Ángel Expósito en ABC Radio, en el programa de Isabel San Sebastián, a las pocas horas. “La rueda de prensa no es sólo para los periodistas sino para la sociedad entera”, añadió Expósito en su video blog, quien se quejó de que Rajoy no hubiera permitido a los informadores preguntar sobre los criterios para crear ese y no otro ejecutivo. Escuchen la opinión de Ángel  Expósito:


 

Unos días antes del debate de investidura, la prensa internacional remitió una carta a Mariano Rajoy pidiéndole una relación más fluida con la prensa: "Entendemos que la calidad de una Democracia depende también de la independencia de los profesionales de la información, incluyendo los de los medios internacionales", explicaban en su misiva el Club Internacional de Prensa y el Círculo de Corresponsales Extranjeros.

El derecho a recibir información está recogido en el artículo 20 de la Constitución española. Es uno de los derechos fundamentales de los ciudadanos. Los españoles debemos confiar en que esta metedura de pata del presidente del gobierno, a las pocas horas de ser elegido, le haya servido para darse cuenta de la comunicación institucional que no debe seguir. Ese comportamiento está muy lejos de la exquisitez en las formas que quiere imponer a su modo de gobernar. Respeto institucional, sí. Y a la prensa, también.